La Policía Federal tomó las instalaciones el 11 de octubre de 2009. Foto: Nelly Salas/Archivo
Al hablar ante empresarios de las reformas realizadas en su sexenio y las pendientes, sostuvo que a un año de la extinción de LFC se generaron 400 mil nuevos contratos de electricidad en la zona que atendía la empresa en el DF y área metropolitana, entre casas y negocios.
“Fue una reforma estructural muy importante y muy difícil, que fue precisamente la liquidación de Luz y Fuerza del Centro, y no era nada más que costará 50 mil millones de pesos al año de subsidios, que sí era una lana y la verdad teníamos que cortarle al gasto, era lo que estaba estorbando para el crecimiento de la economía”, afirmó.
Llamó a imaginar “el cuello de botella que estaba atorando ahí; todos los centros comerciales que tenían que jalar electricidad con base en máquinas de diésel, por ejemplo, todas las empresas que no se instalaron, todos los negocios que no se abrieron, todos los desarrollos habitacionales que nunca se entregaron”, dijo.
El presidente Calderón también consideró que es momento de avanzar en la reforma laboral, porque se encuentra “suficientemente discutida” en el Congreso y existen por lo menos dos “muy buenas” propuestas al respecto.
En una comida con la Cámara de Comercio en Guadalajara, su líder Miguel Alfaro, expresó su preocupación porque la alternancia no ha sido suficiente para concretar las grandes reformas y se corre el riesgo de estancarse en el intento de modificar el sistema político.
El mandatario federal le contestó que los empresarios pueden romper la inercia y la preocupación por la falta de consensos, si empujan con los políticos.
“Vayan y hablen con los partidos y los que jalen, pues reconózcanlos, apláudanles o apóyenlos, y los que no jalen, pues reclámenselo; porque yo sé que a la hora que vienen aquí, a Concanaco y a las reuniones, todos dicen que sí, pero como bien dice ese son jaliciense, nomás que no dicen cuando.”
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