Al concluir la llamada Cumbre del Carbón, en Nueva Rosita, autoridades anunciaron acciones para aprovechar el gas grisú, asociado al carbón en los yacimientos. Aclararon que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) “no comprará carbón manchado de sangre y para ello se contratarán empresas certificadoras de las empresas productoras”.
Acordaron diversificar la economía de la región, pues 80% de las actividades depende de la producción carbonífera, e iniciar operativos de inspección, para que en caso de encontrar irregularidades se proceda con la suspensión de labores, la clausura o la cancelación de la concesión.
Al encuentro acudieron el secretario del Trabajo, Javier Lozano, y el coordinador de asesores de la Presidencia de la República, Alexis Milo. Coincidieron en fortalecer el cumplimiento de las leyes en materia de seguridad y salud en el trabajo de extracción de carbón. Se destinarán 50 millones de pesos para que empresas compren equipos de seguridad y salud, a fin de elevar la calidad laboral.
El director de la CFE, Antonio Vivanco, señaló que la paraestatal consume unos 10 millones de toneladas de carbón, que en promedio tienen un costo de 820 a 840 pesos por tonelada, y que una tercera parte la compra a esa región carbonífera. (Con información de Notimex)
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