Este programa comenzó hace tres meses como prueba piloto en 28 secundarias diurnas, la evaluación concluirá con el actual ciclo escolar, por lo que en agosto podría volverse permanente el programa.
Inconformidad
La ampliación de la jornada educativa ha generado disgustos entre alumnos y padres de familia de la Secundaria Diurna 327, sin embargo, en uno de los muros del plantel se exhiben las listas con los nombres de cada estudiante y las firmas de los padres que en noviembre dieron su aprobación para la ampliación del horario escolar.
Los padres de Adriana firmaron a favor de que ella saliera a las 15:30 en lugar de a las 13:40 horas, igual que la mamá de Luis Ángel Vázquez, Rocío Martínez, quien ahora se arrepiente de haber dado su consentimiento: “ese tiempo no es realmente aprovechado, en nada ha mejorado el aprovechamiento escolar, ahora llega con más hambre y es más gasto en el lunch”.
Luis Ángel, de 13 años de edad, asegura que al final del día termina muy agotado con todas las actividades que tiene programadas, ya que además de cumplir con sus tareas, toma y a veces imparte clases de karate.
Al salir a las tres y media, le queda menos tiempo para llegar a las seis a dar clase y al concluir debe tomar su propia lecciónque termina a las nueve y media de la noche.
Las tareas que no concluyó por la tarde debe hacerlas al regresar de sus actividades físicas, por lo que Luis Ángel se acuesta prácticamente a la media noche y al siguiente día debe levantarse a las seis.
Los papás de Iyari Itzel Morales no dieron su consentimiento para la ampliación del horario escolar. A pesar de eso ella se queda toda la jornada y reconoce que tiene menos tiempo.
Para los estudiantes entrevistados las dos horas extra que deben estar en la escuela no son bien aprovechadas: “nos la pasamos jugando, no aprendemos nada, luego nos dan pláticas y nos ponen a hacer ejercicio, pero nada más nos dan los balones, está bien enredado todo, falta planificación de los maestros”.
José Juan Ochoa Martínez, director del plantel, reconoce que puede haber resistencias de los alumnos a quedarse más tiempo de su horario habitual: “es lógico porque todo lo que es escuela significa trabajo”.
Pero defiende el proyecto porque asegura que además de haber sido sugerido por los propios padres de familia y aceptado por el 70% de ellos durante una encuesta, tiene el propósito de reforzar los conocimientos adquiridos por los niños pero de una manera lúdica.
Para cada actividad existe una programación, reitera y exhibe los documentos que detallan las actividades y objetivos por docente: “al que trabaja en el horario ampliado se le entrega la planeación del maestro que trabaja en la mañana y no importa que estén jugando, el maestro tiene que ver la manera de que refuerce los conocimientos”.
Beneficios escolares
El director explica que lo que se trata es de no tener clases tan cuadradas y que el niño se sienta más libre para desarrollar sus habilidades, “sabemos que con el juego el niño aprende y si trabaja en equipo es mejor”.
Durante las horas extra, en computación por ejemplo, no sólo se trabaja con el programa Office sino con el Scratch y el pizarrón electrónico, para que los estudiantes realicen animaciones a base de fotos y dibujos y tengan un panorama más amplio del diseño.
Para América Martínez las clases adicionales de matemáticas le han permitido mejorar en sus conocimientos, pero Vanesa Montaño es de las estudiantes de tercer grado que ha decidido con sus padres no tomar el horario ampliado.
Ella asiste a partir de las cuatro de la tarde a un curso de preparación para hacer el examen a nivel preparatoria, por lo que, igual que otros estudiantes de este plantel, tiene el permiso del director para salir en el horario anterior, de las 13:40 horas.
Con la jornada ampliada, los estudiantes de este plantel tienen dos recesos, de las 10:50 a las 11:10 y de las 13:40 a las 14:00 horas para alimentarse y en el tiempo extra repasan las asignaturas de español, matemáticas, inglés, taller, computación y vida saludable.
Aunque se tiene cubierto el programa con los profesores contratados, aún se espera la asignación de por lo menos dos más para educación fisica, tanto el personal como los alumnos y los padres de familia pasan por el periodo de ajuste normal, explica el director.
De acuerdo con la Administración Federal de Servicios Educativos en el DF (AFSEDF), en la ciudad 661 primarias y preescolares ya son de jornada ampliada. Este año se puso en marcha una prueba piloto en 28 planteles de nivel secundaria de la ciudad, como la Diurna 327, la única de la delegación Tláhuac en tener esta modalidad.
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